20 de septiembre de 2011

Explotado!




“Estoy admirado de cómo sigo cogiendo los regalos que Dios me ha dado -- mi salud, mis dones intelectuales y emocionales-- y sigo utilizándolos para impresionar a la gente, para reafirmarme, y para competir por el premio, en vez de utilizarlos para la gloria de Dios”

Cuando leí esto sentí un vacío en el estómago; alguien que no conocía me había descubierto y me sentía como desnudo en aquel restaurante donde estaba reposando luego de disfrutar mi almuerzo.

Aquellos dones que he recibido, los he tomado solo para mi y los he alejado de su objetivo final, los he alejado de la tierra fértil y he sentido que se están agotando. Aquellas armas finas y afiladas que una vez recibí han perdido mucho brillo y agudeza.

-¿Por qué?- me pregunto.

Porque  los he estado utilizando de la forma incorrecta o en el lugar incorrecto. Hoy recuerdo que “ Todo fue creado por medio de él y para él (Col 1:16)”, pero he tomado esos dones y los he puesto en otros lugares, los he puesto al servicio de un mundo explotador que no reconoce en ellos su verdadero valor.
Me he puesto al servicio del mundo que solo le interesa qué le puedo dar y he abandonado de nuevo el jardín, alejándome del árbol de la vida, dejando atrás el trabajo en la villa del Maestro del cual fluyen palabras de vida eterna y quien prometió que de mi fluirían ríos de agua viva para ese mundo donde hay tantas personas muriendo de sed.

Hoy he leído un pequeño texto que me ha logrado despertar en medio del afán diario que no da espacio para que fluyan las ideas, la creatividad y el gozo de estar vivos. Así también espero que este texto haya tocado algunas de las fibras de tu corazón.

Eres una persona bendecida, ungida y destinada a darle sabor a este país que tanto lo necesita. Por eso te invito a que despiertes de tu rutina y comiences a trabajar allí donde tus dones son realmente valorados, allí donde servirán para transformar vidas.
Read more

27 de julio de 2011

Dos corazones: Uno, naturalmente bello, y otro, Sobrenaturalmente Hermoso

Como sabrás, hemos venido hablando a lo largo de la semana pasada, acerca de la sobrenaturalidad de Dios, hoy vamos a centrarnos un poco más en este concepto y a reconocerlo desde lo que somos; porque muchas veces allí es donde es más difícil encontrarlo, desde lo que hay dentro del corazón.

Estoy sentada al frente del computador, sin saber qué escribir, de qué hablar, e incluso, cómo expresar el tema que estamos tratando… es un poco difícil, cuando no fluyen las palabras y da temor hacer esto sin la guía de Dios; pero en fin, esto se trata de arriesgarse y abrir el corazón, de mostrar lo que Dios hoy pone en mí para compartirlo con todos ustedes.

Una niña esconde su corazón, se refugia detrás de largas e interminables filas de ropa, pretendiendo que su mamá no la encuentre; ella por su parte, ya lleva 20 minutos buscándola por todo el almacén, gritando su nombre, preguntándole a la gente si sabe en dónde está su hija; no saben nada, no la han visto desde que se separó de su mamá para ver ropa. Después de 30 minutos, su madre, desesperada comienza a llorar, intuyendo lo peor dentro de sí. Al oír esto, la niña se da cuenta de lo que ha hecho y del error que ha cometido con su “inocente juego”, es por esto, que sale de su escondite y corre a abrazar a su mamá. Ella le dice que eso no debe hacerlo, que se había preocupado bastante y que JAMÁS lo volviera a hacer; se lo dijo mientras la abrazaba fuertemente y se secaba las lágrimas de su rostro.

Mi historia es sólo un reflejo de lo que pasa diariamente en nuestras vidas, de las muchas veces que escondemos nuestro corazón, no detrás de filas de ropa, sino de autosuficiencia, de orgullo, de soberbia, o incluso detrás de depresión, soledad, temores, o del mismo pasado. No es fácil reconocer esto; para mí no fue nada fácil salir de mi escondite, estaba muy segura allí, cómoda y sabía que al salir tenía que enfrentarme al dolor de mi mamá e incluso, arriesgarme a llorar al ver sus lágrimas rodando por sus mejillas. El salir de ahí implicó una decisión, escuchar a mi mamá y dejar que su llanto tocara mi corazón; pues bien, Dios hoy está llorando, necesita que tu corazón salga de donde está escondido, que te dejes encontrar por Él, que te permitas ser vulnerable y no le temas a lo que está afuera, pues lo único que vas a ver allí son Sus Brazos dispuestos a amarte y sanar tu dolor.

No hace falta esperar más, ahora es el momento!! Dios está llamando, respóndele; Dios te está amando, ámalo; Dios se complace en ti, no temas ni dudes de lo que Él ha hecho.

Mi invitación el día de hoy es a que abras tu corazón, a que lo dejes entrar en donde nadie más ha entrado; mi invitación es a que llores en tu Lugar Secreto las veces que sean necesarias, el dolor de tu infancia, adolescencia, juventud o incluso lo que pasó ayer; a que descubras quién eres tú, no lo que dicen de ti, ni siquiera lo que tú piensas de ti mismo(a), sino que delante de Dios descubras lo valioso(a) que eres y lo complacido que está en ti Tu Creador.

He ahí la sobrenaturalidad de Dios: que siendo nosotros un pueblo pecador, Dios se goza y se deleita en la obra de Sus Manos; que a pesar de nuestras iniquidades, es capaz de olvidarlas cuando ve un corazón sincero; y que cuando hay corazones dispuestos a recibirlo como Señor y Salvador en TODAS las áreas de la vida, presta Su Oído, Su Hombro y Su Corazón para AMAR SOBRENATURALMENTE!!!

“Porque Él es nuestro Dios y nosotros Su pueblo, las ovejas que Él guarda. Escuchad lo que dice: No endurezcáis vuestro corazón…” Salmo 95: 7,8a.

Mónica Sánchez.

Read more

22 de julio de 2011

Un regalo preciado: ¡Una flor!


Era de noche y allí se encontraban ellos hablando palabras llenas de Amor, del AMOR. Hubo una tarea este día: “ejercitar la fe”…me pregunté si de cosas sencillas podría mi fe hacer ese ejercicio, pero más sin embargo, decidí seguir el consejo, pasaron dos días, hasta que Le pedí algo sencillo: “quiero una flor, quiero que me des una flor”, mi mente comenzó a divagar, pensando en que esta flor vendría por manos de alguien unida a un abrazo de alguien, mi corazón pensó en múltiples formas, pero nada de eso sucedió. … demasiado limitado para mi mente, caminé con la convicción de que este día mi AMOR me regalaría la flor tan anhelantemente pedida.

Me encontré con una amiga y me llevó a su casa, en dónde se encontraban dos dulces seres que entre ambas no sumaban más de 8 años, me presenté y ellas tímidas se presentaron. Sentada allí me acordaba de mi flor, que cada vez se hacía tarde y que ese momento no llegaría… la personita más grande gritó: “vamos a hacer un espectáculo” se hizo detrás de la cortina, y como un telón rojo de terciopelo que aparecen en los teatros más elegantes, esta cortina se abría para dar paso a tan semejante espectáculo de canciones, cuentos risas, mímicas y aplausos… “ahora te toca a ti”, mi corazón se aceleró, y me puse roja “yo no sé cantar, ni bailar… no puedo”… y allí ella insistente “ay claro que sí” me levanté con nervios, porque allí estaba mi amiga, pensé en el que dirán, pero decidí jugar, me metí detrás del telón, y se escuchó una voz diciendo: “les presentamos a la más fabulosa, la más cantora… Brenda… bravooo” se abrió semejante telón y me vi al frente de tres preciosas mujeres: las dos niñas y mi amiga (quien también había cantado), se sonreía al verme allí… canté, hice mímicas, y sí, aunque no lo crean: hubo aplausos… me senté, sin pensar en haber hecho el oso o cosas parecidas… luego, la más pequeña que apenas balbuceaba unas palabras, cantó una canción de Dora la exploradora, y para ella hubo también un sinfín de aplausos… jugamos aquella tarde a “Sami el heladero” y vimos “Barbie y las tres mosqueteras” en la que la canción más representativa decía algo como “una para todas y todas para una”… hubo cuentos de princesas que llaman por celular a sus príncipes para bailar toda una noche y de brujas que se vuelven buenas, de reinos que se salvan, y de bailes en los que los príncipes y princesas jamás se cansan… en un momento de quietud, regresé a mí, volví a pensar en mi flor, vi las caras de estas tres preciosas princesas, y detallé el vestido de quien me había pasado al frente, de quien había corrido la cortina para que bailara, de quien había jugado conmigo a comer muchas malteadas de chocolate y quien había escogido la película de “las tres mosqueteras”: tenía unas botas de princesas rosadas, y un vestido azul, y en el lado de su corazón tenía bordada una flor de muchos colores, que combinaba con su risa y su encanto…

Me regresé a casa entendiendo que Dios ve más allá, que mi flor, me invitó a ser princesa, a jugar y llenarme de malteadas de chocolate, a aprenderme la canción de las tres mosqueteras, a salir en escenario y cantar frente a otras tres preciosas princesas… mi flor, tenía vida propia… no, no tuvo que abrirse el cielo y que una mano grande (gigante) me la entregara y saber que era ÉL MI AMOR… entendí que la sobrenaturalidad de Dios, va mucho más allá de lo que la mente humana, limitada y rutinaria alcanza a imaginar…

Brenda Ospina

Read more

19 de julio de 2011

Encuentra a Dios...

Te acuerdas del famoso juego “¿Dónde está Javier?”, pues bien, este era un juego de un periódico famoso, en el que se tenía que encontrar a este personaje en medio de mucha gente y lugares diferentes, en donde Javier se encontraba muy bien camuflado para ser encontrado.

Hoy te proponemos volver a lo básico, a lo simple a lo sencillo y encontrar a Dios como lo encontró Elías en “una suave brisa” (1Re 19, 12 ss), donde está “muy bien camuflado”.
Recuerda que lo sobrenatural de Dios es que se deja encontrar fácilmente…




Mónica Sánchez y Brenda Ospina.
Read more

17 de abril de 2011

Dios no conocido

Pablo… ¿Qué tenía de especial este hombre para que Dios decidiera manifestársele de tan increíble manera?

Tal vez dentro de él había un corazón vacío, insatisfecho y frustrado que trataba de hacer las cosas bien y que gritaba sin que “nadie pudiera escuchar” para que su realidad cambiara, porque estoy convencida que El Espíritu Santo no le regalaría un ministerio tan prodigioso a alguien cuyo corazón no le fuese agradable.

Y es ahí, cuando el corazón decide clamar al Dios no conocido, que El Santo Ser que se suponía ausente se revela con Su luz admirable, te hace caer del caballo y te deja ciego durante tres días, tiempo perfecto y necesario para mostrarte que has estado caído y ciego toda la vida.

Entonces, El Señor te dice:”¡Qué importa que me hayas perseguido para destruirme!, ¡Qué importa el dolor que sentí cuando mataste a mis siervos!, todo vale la pena si sirvió para que hoy te des cuenta que mientras vivas sin Mí nada puede proporcionarte plenitud, que Soy tu todo, tu razón, tu propósito, tu fin primero y último.”

Así que si te sientes caído, ciego y hay una voz de fondo que te dice:”Soy Jesús, ¿Por qué me persigues?”, es señal que el tiempo de espera por una vida que valga la pena a terminado. Si Cristo te está confrontando es signo de que El Dios no conocido, se hará revelación pura sobre ti, para hacerse tu Amigo y compartirte sus misteriosos pensamientos.

En este punto la pregunta es:¿Qué hacer?, desea con toda la fuerza de un alma seca y sedienta, como implorando por agua en el desierto, tener La Revelación del Señor Jesucristo como la tuvo Pablo.

Y si estás en este momento caído, alégrate porque Él mismo te levantará y si te sientes ciego, gózate porque Él mismo te dará la visión, la misión y los sueños que te llevarán de la depresión y desesperanza a una vida con propósito.

Creo que se está acercando el día en que dirás como Pablo: TODO LO CONSIDERO BASURA POR AQUEL QUE ME AMA MUCHO, ME AMA MUCHÍSIMO, HASTA EL EXTREMO.


-----

Alexandra Bustos Carrillo

Boletín Shekinah Vox Dei

Septiembre 2008

Read more

14 de abril de 2011

Hablando de Pactos

Las últimas semanas hemos estado hablando de pactos en la asamblea de los sábados. ¿Has hecho alguna vez un pacto de amigos con alguien? Dios, en estos días ha estado buscándonos afanosamente para que aceptemos su pacto de salvación y vida eterna. Este nuevo pacto entre Dios y el Hombre ya fue cumplido y nos podemos adherir a él con solo aceptar a Cristo en nuestras vidas. Por eso te invito a que una vez más aceptes a Jesucristo como Señor y Salvador; éste es tu primer y más importante pacto en tu vida de conversión.
Ya como amigos de Jesús, te invitamos a que hagas pequeños pactos de amor con él. ¿Eres una persona violenta? en tu casa, en tu trabajo: pacta para traer paz a tu vida; te has olvidado de las obras de misericordia para con tus hermanos?: Pacta para ser una persona que aporta un grano de arena para cambiar el mundo, ¿Has olvidado que Dios espera que charles un momento con él a diario?: Pacta levantarte un poco más temprano para orar.
Si quieres saber más de ese pacto que te da vida eterna y vida en abundancia, no te pierdas las próximas dos asambleas: Abril 16 y 30: Te esperamos.
Read more

29 de marzo de 2011

¿Dónde crees que está tu misión?

Vamos a recordar que somos el cuerpo de Cristo y cada uno de nosotros tiene una misión en ese cuerpo, esto significa que somos en nosotros mismos, herramientas para evangelizar: unos son manos, pies, ojos, oídos y boca, esto acentuado en los carismas dados por Dios a cada persona para lograr comunicar lo que se nos ha manifestado en nuestra propia vida. Este gran cuerpo, constituido por numerosas partes, es un gran engranaje, donde cada uno es importante y hace posible el trabajo del otro.

Comencemos diciendo que algunos somos la boca, a través de la cual se predica la Palabra de Dios; se anuncia y se denuncia el mensaje de salvación que el Señor envía a los hombres en su infinito amor; se declaran las bendiciones que transforman la vida de los hijos de Dios.

Algunos se convierten en los oídos que escuchan al afligido, al atribulado y a toda persona necesitada de orientación, de una luz a través de la palabra, en definitiva de un consejo.

Los ojos son aquellas personas que mirando, hacen sentir a la otra persona importante, amada, que disciernen la circunstancia que lleva en el corazón su hermano y que sin decir nada, con su intercesión saben dar respuestas sabias, manifestadas en gestos y actos de misericordia y ternura.

Que hermosos son los pies de aquel que anuncia la buena nueva; eso nos dice la Palabra, y se confirma en aquellos misioneros, que en las ciudades, veredas y distintos lugares, son los pies del Señor, continuando la misión de llevar la noticia de salvación que sin importar donde sea, arriesgan su vida para dar cumplimiento al llamado.

Y son las manos, los hermanos que a través de sí, tocan a aquellos necesitados, marginados de nuestra época como lo hacía Jesús en su momento, hoy muchos dan el pan al hambriento, ayudan al huérfano y a la viuda, socorren al enfermo de Sida, dan nuevas posibilidades al desplazado y a todas las víctimas de la violencia, en especial en nuestra tierra colombiana. Hoy, una vez más, reconocemos que el Espíritu Santo nos convierte en su manifestación para el bien común, que reparte a cada uno como quiere, permitiéndonos ser auténticos instrumentos y testigos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús.

¿Quieres tú ser una herramienta para evangelizar? Atrévete, lánzate, ama...


--
Boletín Shekinah Vox Dei
Javier Castañeda
Agosto de 2008
Read more